jueves, 15 de septiembre de 2011

El cartucho ¿a prueba de bombas?

Os acordáis de ese tiempo atávico en el que los videojuegos venían en una carcasa de plástico y usaban chip y estructuras de silicio.
Quizás los más jóvenes y los que empezaron en esto mas allá de 1999 no lo recuerdan pero esos cartuchos tenían algo especial, podías hacer con ellos lo que quisieras y guardarlos en cualquier parte además de que tenían el encanto. Un encanto que solo podías lograr tocando y sintiendo su peso, cuando sostenía un cartucho de street fighter II turbo sentías el poder de sus 24 megas recorriendo tu brazo. Había ediciones especiales como la de Zelda o killer instinct con carcasas de distinto color.
Tenían ese encanto de tener que soplarlos cuando no funcionaban (sobre todo en la game boy y nes) o pasarles un pequeño bastoncillo. Podías golpearlos o apretarlos y siempre funcionaban.

Ahora los juegos son mas impersonales, o bien ni existen físicamente o vienen en un cd (o DvD o Blue ray) que no aporta nada al jugador, son limpios e impersonales producto de la frialdad de la industria actual (pese a los juegazos que nos siguen ofreciendo). Pero lo peor es que a la mínima falla. Por dios he visto colecciones de museo más resistentes que algunos juegos en estos nuevos formatos (y eso en portátiles es muy grave al menos Nintendo mantuvo algo que recuerda los cartuchos).
Muchos no recordaran o creerán de lo que hablo pero aquí tenéis el test de resistencia a cartuchos de NES hecho por unos americanos.