miércoles, 10 de agosto de 2016

Ese típico manual de estantería

 Una cosa interesante que tienen las jornadas es cuando puedes hablar con roleros que tienen experiencias e ideas diferentes a las tuyas. Esto siempre es bienvenido, la gente con ideas distintas que aportan puntos de vista diferentes a los tuyos ayudan a dos cosas principalmente. La primera es conocer opiniones que quizás nunca te hayas planteado la segunda es que te planteas las tuyas propias al tener que defenderlas y exponerlas por lo que puedan quedar enriquecidas de una forma que en un ambiente cerrado no podrían evolucionar o tener el peligro de convertirse en dogmas.


 Una de estas conversaciones fue en torno a los manuales de rol y su uso. Veréis os voy a poner un poco en antecedentes.

 Me encontraba yo en uno de los restaurantes comiendo con un grupo y mientras traían la comida estaba echándole un vistazo al manual de Plenilunio (juego al que le afectan muchos prejuicios por desgracia y está relacionado con este articulo) y para mi sorpresa ninguno de los 20 roleros de la mesa lo había leído ni jugado (aunque claramente tenían opinión sobre el, intentare solucionar esto en mi canal) y uno de ellos me pidió que si podía echarle un vistazo. Mientras lo ojeaba empezó la conversación con un:

-y no te da pena que se pueda estropear o manchar, eso es un libro para estar en la estantería
-¿Por?
-Porque es demasiado bonito es un libro de ilustraciones no para jugar con él.
Fue aquí donde empezó el debate con mi lapidaria frase:
-Bueno es que un libro que va a la estantería y no se usa es traicionar la intención del autor


Esta frase no viene  gratuita, en mi casa son muy lectores y siempre se ha considerado que todo libro existe para leerse y si no lo lees o lo usas esta para prestarse (aunque también mi madre acuñaba la frase; libro prestado, libro perdido)


 Desde mi punto de vista el no tocar un manual por que ha costado mucho dinero o porque es bonito dista mucho de la realidad ¿Acaso no voy a encender mi Play 4 porque era muy cara? ¿No voy a overclokear mi grafica por el mero hecho de que me costó 400€? Esto resultaría ridículo ¿Por qué no nos lo parece con los libros?  Los libros como las cosas que realmente merecen la pena son las que usamos para divertirnos con ellas. Tampoco estoy diciendo que los libros han de ser maltratados pero ¿Por qué no se pueden subrayar o poner notas en los márgenes? Tengo un amigo que los libros parecen un códice medieval con sus glosas por todos los márgenes y que decir de aquella guía de hitos que vi una vez subrayada como un libro de la ESO, yo aquí soy más especialito y uso posits y hojas en el interior porque no me gusta escribir en los libros. Esto hace que no me explique cuando veo cosas como por ejemplo los armarios aislantes y de control de humedad en los que algunos guardan sus manuales como si fueran incunables del siglo XV o par ami la incomprensible imagen de un V20 en una vitrina diciendo ahora por fin está en su sitio ¿su sitio no sería la mesa de juego rodeado de doritos, dados y fichas con marcas de vasos? A veces pienso en las caras de dolor que tendrían algunos si vieran la disposición de mi mesa de trabajo cuando estoy consultando para hacer una partida con libros en el suelo o abiertos uno encima de otro o incluso ese manual del Arsenal del viejo mundo en el que una coca cola cayó sobre el (sigue siendo usado por cierto) o el feng shui con su maravilloso café decorando un capítulo entero. Esta circunstancia es lo que hace que no entienda esa manía de abrir los libros como muchos 35 grados.

"Este libro es el de segunda edición"

 Antes de terminar os voy a dejar una anécdota de una conversación con Juan Carlos, que relata perfectamente el orgullo que tiene los autores cuando ven sus libros usados. En la LES hace unos años y le lleve a firmar mi primera edición de EXO. Aún recuerdo como le entregue casi con vergüenza aquel manual destrozado, con las tapas separadas y los pliegos descosidos y reparados. Su cara fue de una gran ilusión, se sintió orgulloso porque sabía que aquel manual no tenía dejadez, al contrario tenia cariño y había vivido con personas que respetaban y querían su juego. De hecho antes de firmar la contraportada (mi intención era retirar el manual y que firmara como lo había hecho en las CLN de 2003) lo paseo por todo el equipo de sombra para que vieran lo maravilloso que estaba aquel libro. Desde entonces mis libros destrozados de mi colección son exhibidos con orgullo y no con vergüenza.



 La próxima vez que tengas un HL20 o un Filo del imperio recuerda que los nombres de los créditos quieren que uses el libro, no lo condenes a una estantería.