viernes, 25 de julio de 2014

Tras la pantalla solo veo Pejotas, nuevas anécdotas roleras

 Un año después de la última mención a estos artículos volvemos con dos nuevas anécdotas roleras. Asi para aligerar la cosa en verano


 La primera seleccionada es una vez más en mis primeros años de narrador usando el señor de los anillos de Joc en la aventura cuyo remake para la marca del este podéis ver en el santuario olvidado. Por supuesto esta aventura era mas simple con unos orcos en un minidungeon. Esto es algo muy común en mis primeros 4 años como narrador, yo creaba los dungeos pero poco importaba la historia (muchos la tenía pero era muy secundario para los jugadores, imaginaros un mmo donde le das a saltar a al texto de la misión y tendréis una perspectiva de lo que era aquello) y solo en los últimos momentos de la segunda campaña que dirigí tenia importancia las tramas.


 El grupo se decidió ir al dungeon en busca de fortuna por petición de los elfos para terminar con las incursiones de allí.


 Tras varios combates contra orcos poco a poco el grupo (no recuerdo el nombre de los pejotas) compuestos por un elfo noldor animista, un mago humano, un guerrero rohirim y un guerrero humano llegaron contra el poderoso mago orco y sus dos guardaespaldas, los orcos atacaron primero dejando paralitico al mago de un único ataque, el enano y el animista fueron acabando con los guardaespaldas del  mago.
 Mientras en el combate contra el mago el rohirim pifio la tirada, tiramos número de pifia y… empezó el descojone en la mesa, la pifia indicaba que el personaje hacia un movimiento tan raro que se hacía daño en la ingle y por el dolor quedaba paralizado 5 asaltos pero como consecuencia al enemigo le entraba un ataque de risa que le inutilizaba durante 3. Esto provocó que el grupo le rodeara y le calzara con todo, pero eso después de mas de media hora de risas sobre la situación. A dia de hoy siguen las bromas a aquella segunda sesión.


Para la segunda escena tenemos que avanzar algunos años mas tarde hasta la época de L5A en la famosa escena del conocido como jabalí supersaiyan y creo que fue una de las anécdotas de humor que mas me hicieron aprender como narrador (toda aquella campaña que duro de 1998 a 2005 es un enorme ejercicio de aprendizaje realmente). En aquella época los jugadores jugaban en ciudad de las mentiras. Si conocéis dicha ciudad uno de los eventos es la conocida caza del primer jabali.


 Dos de los jugadores en aquella época decidieron participar en dicho evento. Dos jugadores (un grulla y un unicornio) decidieron ser pareja para buscar a ese peligroso animal. Pasaron algunas horas y lograron encontrarlo, ante ellos se encontraba aquel jabalí que les miro y cargo contra el grulla. Golpeo al caballo y realizo con 4g2 la friolera de 76 puntos de daño. El caballo cayo fulminado en el acto y el grulla tubo que tirar de su adiestramiento para no quedar atrapado bajo el. Pensé en ese momento que bueno para dar una oportunidad el turno siguiente atacaría al otro caballo si sobrevivía, Y VALLA SI SOBREVIVIÓ, el grulla y el unicornio fallaron sus ataques y el jabalí ataco de nuevo al caballo de guerra unicornio ¡REALIZANDO 96 PUNTOS DE DAÑO! los jugadores estaban atemorizados ante tal monstruosidad decidieron atacar con todo, pero una vez mas fallaron los ataques y dejaron a la bestia solo en -1. Acto seguido ataco al unicornio dejandole en -3 heridas, el grulla desesperado decidió manchar su espada familiar con la vil criatura y le arranco una parte importante de carne dejandole en -3, la bestia se vengo realizando 31 puntos de daño, el grulla caía inconsciente contra el suelo.


 Afortunadamente para todos el unicornio, que era shurenja de meseido uso una piedra para invocar una lanza de fuego que mato al animal. Pero el coste fue muy grande para los jugadores.


 Esta anécdota ahora es contada de forma diferente, los jugadores hablan de una criatura de las tierras sombrías de ojos rojos que casi les mato, un oni aleatorio del campo capaz de destruir la ciudad que cuando les vio su pelaje se trasformo a un color amarillo y que lanzo cientos de dados para matares mientras lanzaba colmillos trazadores. La leyenda de aquel jabalí super guerrero fue un punto de inflexión, desde entonces salvo en contadas ocasiones nunca mas he vuelto a lanzar mis dados ante los jugadores, ellos en cambio aprendieron a temer por sus vidas en mis partidas (quizás no sea un master asesino pero es mencionar el jabalí y palpar el miedo)

 Dos anécdotas mas a la colección para que sus gestas sean siempre recordadas.