martes, 19 de mayo de 2009

Mundo de aire y agua

Han destruido y saqueado un templo, ahora solo vemos las ruinas

Puff mucho tiempo sin escribir ya, no es que me haya olvidado del blog si no que entre los juegos nuevos la búsqueda de curro y los amigos no llego a todo (y eso que el capitulo dos de WoW y de Zelda están casi acabados). Pero antes de seguir me gustaría guardar un par de minutos de silencio por la destrucción de un templo, un sagrado lugar de peregrinaje para el ultimo boss.

Este se trata ni mas ni menos que la tienda de barrio que desde el año 2001 me suministraba todo el material. En lugar donde todos los martes iba a alquilar o adquirir uno de esos juegos que giraban en la ranura del DvD. Hace 1 mes ya pintaba mal, habían dejado de adquirir juegos de segunda mano, pero lo peor ha sido hoy cuando he visto liquidación por cierre.
Tras esto he decidido entrar y preguntarle al dueño que me conoce desde hace 9 años que pasaba. Tras una pequeña conversación me ha dicho que no vende suficiente, no puede vivir vendiendo algunos juegos de Wii y PS3, necesita que la tienda en si mismo funcione. El achaca esto a la piratería, algo completamente desaprobado desde este blog, en España no se compran juegos debido a la cultura de la picaresca y no a los precios o a la crisis, por que señores en serio, nadie se cree que la falta de ventas sea por los precios.
Ahora dirás que esto no es cierto, que un juego a 70 euros es caro, no lo voy a negar, pero ese juego en PC vale 45 y no lo compra nadie, además de que empresas como Konami y EA (y algunas excepciones de capcom) también salen mas baratas y nadie las pillaba.
Señores ahora es el momento de agachar la cabeza y ver la verdad, en un país en el cual te miran raro al comprar original y que los originales los ocultamos entre los piratas, en un país que piensa que al pagar te están timando no pueden sobrevivir las viejas tiendas de barrio.
Ahora solo me quedan los recuerdos que estarán almacenados junto con los momentos de los salones recreativos y pensare en como contar a mis hijos lo que era tener una tienda donde te conocían y podías hablar de juegos con la principal persona de la industria, el dependiente de la tienda del bario.
Sin duda te echaremos de menos desde aquí, suerte en lo que decidas hacer a partir de ahora.