domingo, 25 de octubre de 2009

Hardcore ¿Yo?

Padre he pecado fui nintendero


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El viejo logo de nintendo, cuna de una generación entera de jugadores


Si, el ultimo boss fue nintendero, pero no nintedero de estos nuevos, blancos, limpios y de mentalidad gris, nintedero de verdad rojo, con un carnet con la cara de Mario en la cartera, un teléfono con ayuda al jugador, de carcasas que parecían siempre sucias y cuyos juegos eran puro 80 y principios de los 90, cuando el juego te enseñaba y te mataba por ser malo y no por un fallo de sincronización de respuesta al pulsar un botón o cámara en mala posición. Este es un resumen de aquella historia que me hace ahora pensar que fue un sueño cuando veo la situación del sector a día de hoy y que hace que mis cajones estén invadidos por oscuras consolas de Sony en lugar de un cubo y una wii, bueno una wii si pero esa es historias para otra ocasión.
Era principios de los 90 (1991 para ser precisos) y se acercaban las navidades, en este tiempo hice una visita a unos primos míos y vi algo que cambiaria mi vida para siempre, algo que me haría abandonar el teclado de mi spectrum, que haría que phantomas no volviera a saltar, que el maldito campo de minas de rambo III no me hiciera darme de cabezazos y en general los juegos que hay cobraban vida no volvieran a ser ejecutados. Me refiero a la NES, una consola de una tal nintendo que ejecutaba juegos sin cargas infinitas, sin cintas y con una calidad grafica increíble.


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La vieja NES


Asi que en navidades de ese año, el día de reyes de 1992 apareció en mi cuarto una NES, con 2 mandos, una zaper y el súper Mario y el Duck hunt. En ese momento empezó una nueva era para mí, aquel Mario me dio horas de diversión, creo q solo el súper Mario 3 (el otro juego que compre, esta vez en los reyes del 1993) fue mas usado, en un mundo en el que el alquiler y el préstamo era la norma, juegue a grandes juegos como megaman, 1,2, 3 y 4, los cazafantasmas, el chip y chop aventure, el castelvania o los de tortugas ninja. Si los recreativos fueron mi nacimiento y el espectrun me enseño a gatear, la NES me enseño a caminar, forjo mis principios de jugador y sobre todo me hizo ser nintendero, me enseño a odiar a las consolas negras de SEGA y al erizo azul con toda mi alma, me enseño los principios del mundillo y por eso les agradezco todo lo que me enseñaron, quizás sea por eso que lloro un poquito cuando veo lo que es ahora nintendo, sobre todo cuando pienso que fue para mi nintendo y los buenos momentos que pase, sensaciones cuando me pase Double Dragon 2 o cualquier megaman no es igualado por los juegos de hoy en día, el sentimiento de victoria está un poco vacío de esa magia de victoria absoluta, cierto que provocan sentimientos muy fuertes como el Metal gear 3 que es de los pocos que me ha hecho llorar pero el sentimiento de victoria frente al programador, el sentimiento primario de haber triunfado con tu esfuerzo diario y tu habilidad ha desaparecido.


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Un símbolo de los cambios de la compañia

Quizás eso fuera por no tener dinero para juegos, de 1992 a 1994, solo compre 1 juego, súper Mario bros 3, ahora compro entre 10 y 18 juegos al año, cuando vivías del cambio y el alquiler por muchos juegos que consiguieras pocos llegaban al final así que los que se lograban conquistar eran sentimientos agradables, pero eso es historia para otra ocasión.
En fin aquí acaba el capitulo dos de Hardcore yo, el tercero hablara mi madurez como jugador, por un lado el salón recreativo y por otro la época super nes y megadrive.

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El nuevo logo de la compañía de Kyoto, quizás símbolo del fin de una era.